
Mucho se ha hablado de este libro, es un tema recurrente, se ha vuelto parte de la cultura popular, a pesar de que la figura del vampiro ha estado presente en muchas culturas, tanto en Europa, como en Asia, no fue hasta después de su publicación en 1897, que la figura del vampiro se ha convertido en todo un referente a lo que el género de terror se refiere, a pesar de que en su momento fue una obra poco conocida esta tomo más fuerza con la llegada del cine, en una gran cantidad de ocasiones los cineastas han recurrido a tomar la figura del vampiro, para plasmarla en la pantalla grande, cuando se trata de asustar nuevamente al público, ¿quien no ha visto alguna representación del vampiro en la pantalla?
Drácula de Bram Stocker se convirtió en un hito de la literatura, marco un antes y un después, pulió la figura del vampiro de tal manera que hoy en día nos es difícil concebirlo de una forma distinta que no sea como Stocker lo plantea en su novela, una figura, misteriosa, inteligente, ágil de mente, persuasivo, seductor, capaz de causar terror con solo nombrarle.